El calor de lo cotidiano, ….
“Qué
noche más calurosa”, … cuanta calor en las calles desde bien temprano, … “Qué
caló ….” decimos entre nosotros. Estas eran las palabras que se escuchaban
entre nosotros esta mañana cuando nos acercábamos a celebrar
Y,
como todas las mañanas, tras celebrar, se organiza mejor la mañana. Un café, se
lee el periódico para ver “las noticias ya pasadas del día anterior” y eso que
se llama HOY, … y al despacho, que hoy tocan expedientes matrimoniales, … y no
uno, ni dos, sino cuatro, … y preparar las actas para llevarlas al juzgado de
las dos bodas del fin de semana, … y atender a otras personas y escuchar
algunas dificultades, …. Y en medio de todo esto, un correo de la diócesis con
el semanario Iglesia en camino, …. ¡sorpresa!, aparece el blog de la Parroquia , en un
artículo escrito por Casimiro, un sacerdote diocesano al que le debemos que nos
mantiene en-red-ando con las web que él nos propone para visitar.

Escribe
de este sencillo blog que quiere ser pulso de la vida de esta comunidad
parroquial a la vez que una ventana para mirar nuestra realidad y querer leer
la vida desde el evangelio y desde la fe de la Comunidad y de toda la Iglesia. Es verdad, lo que dice
Casimiro, no es un blog nada especial, … sin muchas cosas que descubrir, … pero
intenta transmitir el evangelio encarnado en las personas de la Iglesia y del mundo, …. Desde
la visión de un cura diocesano, secular, que vive su ministerio en una
parroquia concreta como cualquiera de los sacerdotes que conozco, con nuestras
luces, apuestas, opciones, …. y nuestras sombras y desilusiones. Pero agradezco
a este compañero que escriba de nuestro blog con la sencillez y el cariño con
el que lo ha hecho. Este Casimiro siempre nos sorprende.
Y
cuando más apretaba el calor esta tarde, a las cinco y media, despedíamos
comunitariamente a una mujer de noventa y pico de años, … la madre de
Angelines, … a la que yo conocía como la “Tía Teo”, así la llamaban sus
queridos sobrinos, … los hijos adoptivos que la vida le dio para ser madre de
familia numerosa. Ella ha dado todo su ser para criar, educar y acompañar a sus
hijos y a los sobrinos. Y ha sido querida y acompañada por los mismos por los
que ella entregó su vida. La hemos puesta en las manos de Dios, rodeada por
todos los suyos, y por sus nietos y sus bisnietos.
A
las siete recibíamos a Carlos y a Eva, los contrayentes que celebraban el
sacramento del matrimonio en
Terminaba
la vida en la Parroquia
a las nueve con la celebración de la Eucaristía.
Y esta es la vida cotidiana que hoy Casimiro me ha hecho
mirar, ver y leer, de otra forma: con calor, pero con paz y con tranquilidad, ….
Y eso que estamos en pleno mes de julio, de vacaciones para muchos, … pero de
continuidad para otros. Y en medio de todo, Dios, …. y cuando se relee la vida
así, te das cuenta que todo está bien y que en el fondo eres un privilegiado.
Por
lo tanto, Señor, … muchas gracias por lo vivido, … buenas noches, esperemos que
con menos calor que ayer, … y hasta mañana, … porque “cada día tiene su propias
cadaunadas”.
