viernes, 1 de abril de 2011

JUAN PABLO II, ... HOMBRE DE DIOS




Estamos a un mes de la ceremonia de beatificación de Juan Pablo II. Un acontecimiento importante en nuestra Iglesia para dar gracias al Padre por la labor, dedicación y entrega de este hombre. El actual papa Benedicto XVI proclamará de su antecesor todas las cualidades y virtudes que le han llevado a esta declaración.

De Juan Pablo II se destaca especialmente la hondura de la fe en el itinerario vital de su persona, y la llamada a una vida cristiana más profunda y plena. Los fieles sintieron y experimentaron que era un “hombre de Dios”. Fue claramente un hombre de oración; tanto es así que, sólo en la dinámica de unión personal con Dios, de la escucha permanente a lo que Dios quiere decir en una situación concreta, fluía la entera actividad del papa Juan Pablo II.

Un hombre con una profunda lectura social de las realidades que esclavizan la vida y la deshumanizan. Vivió la guerra en sus propias carnes y fue un gran defensor de la paz.
Abrió el gran jubileo en la Iglesia del año 2000 y pidió perdón públicamente por los errores cometidos por la misma en el pasado. Trabajó con la juventud y por ella impulsando las Jornadas Mundiales, como espacios de encuentro de millones de jóvenes, desde la unidad de la fe y la propuesta de humanizar servicialmente, desde los valores del evangelio, nuestro mundo. Y siempre tuvo una profunda fe en la intercesión de la Virgen María.

Nuestra diócesis de Mérida-Badajoz está preparando una peregrinación para vivir este acontecimiento en la ciudad de Roma. Si estás interesado en asistir, pregunta en la Parroquia y te informaremos.