EL ESPÍRITU DE LA
VERDAD
¡Feliz domingo! Es un día muy importante para celebrar y
vivir la fe en la comunión con toda la Iglesia. Espero que los Ejercicios
Espirituales en la vida parroquial nos den fortaleza y ánimo para vivir la
esperanza de Cristo Resucitado en los diferentes espacios y caminos de la vida.
Hoy os dejo una reflexión muy acertada sobre el evangelio de este domingo que
he leído de José Antonio Pagola. Os va a servir para hacer una buen rato de
silencio y de oración. ¡Ánimo!
Jesús se está despidiendo
de sus discípulos. Los ve tristes y abatidos. Pronto no lo tendrán con él.
¿Quién podrá llenar su vacío? Hasta ahora ha sido él quien ha cuidado de ellos,
los ha defendido de los escribas y fariseos, ha sostenido su fe débil y
vacilante, les ha ido descubriendo la verdad de Dios y los ha iniciado en su
proyecto humanizador.
Este “Espíritu de la
verdad” no hay que confundirlo con una doctrina. Esta verdad no hay que
buscarla en los libros de los teólogos ni en los documentos de la jerarquía. Es
algo mucho más profundo. Jesús dice que “vive con nosotros y está en nosotros”.
Es aliento, fuerza, luz, amor... que nos llega del misterio último de Dios. Lo
hemos de acoger con corazón sencillo y confiado.
Este “Espíritu de la
verdad” no nos convierte en “propietarios” de la verdad. No viene para que
impongamos a otros nuestra fe ni para que controlemos su ortodoxia. Viene para
no dejarnos huérfanos de Jesús, y nos invita a abrirnos a su verdad,
escuchando, acogiendo y viviendo su Evangelio.
Este “Espíritu de la
verdad” no nos hace tampoco “guardianes” de la verdad, sino testigos. Nuestro
quehacer no es disputar, combatir ni derrotar adversarios, sino vivir la verdad
del Evangelio y “amar a Jesús guardando sus mandatos”.
Este “Espíritu de la
verdad” está en el interior de cada uno de nosotros defendiéndonos de todo lo
que nos puede apartar de Jesús. Nos invita a abrirnos con sencillez al misterio
de un Dios, Amigo de la vida. Quien busca a este Dios con honradez y verdad no
está lejos de él. Jesús dijo en cierta ocasión: “Todo el que es de la verdad,
escucha mi voz”. Es cierto.
Este “Espíritu de la
verdad” nos invita a vivir en la verdad de Jesús en medio de una sociedad donde
con frecuencia a la mentira se le llama estrategia; a la explotación, negocio;
a la irresponsabilidad, tolerancia; a la injusticia, orden establecido; a la
arbitrariedad, libertad; a la falta de respeto, sinceridad... ¿Qué sentido
puede tener la Iglesia de Jesús si dejamos que se pierda en nuestras
comunidades el “Espíritu de la verdad”? ¿Quién anunciará la Buena Noticia de
Jesús en una sociedad tan necesitada de aliento y esperanza?
Y para terminar hoy, unas sencillas palabras del Papa
Francisco:
“Las palabras que realmente queremos escuchar en este
tiempo no son indiferencia, egoísmo, división y olvido. ¡Queremos suprimirlas
para siempre! Esas palabras prevalecen cuando en nosotros triunfa el miedo y la
muerte; es decir, cuando no dejamos que sea el Señor Jesús quien triunfe en
nuestro corazón y en nuestra vida. Que Él, que ya venció la muerte abriéndonos
el camino de la salvación eterna, disipe las tinieblas de nuestra pobre
humanidad y nos introduzca en su día glorioso que no conoce ocaso”.
(En su a locución con ocasión de la
bendición Urbi et Orbi (2020)
¡Feliz día!; os doy mi bendición y mis deseados
abrazos, …

